Base de conocimientos de prácticas
Agile (Kanban/Scrum)
Agile a través de Kanban o Scrum ayuda al equipo a ver el flujo de tareas, limitar la sobrecarga y alinear periódicamente prioridades, compromisos y resultados.
Secciones de la documentación
Qué es
Agile en esta tarjeta es un conjunto de reglas de trabajo para gestionar las tareas del equipo. Kanban hace visible el flujo de trabajo y los límites de trabajo en curso, y Scrum añade planificación periódica, sincronizaciones, revisión de resultados y retrospectiva. La práctica es útil cuando el equipo pierde el ritmo, asume demasiado trabajo en paralelo o discute las prioridades durante la ejecución.
Cuándo ayuda
- El equipo inicia nuevas tareas con frecuencia, pero tarda mucho en llevarlas a un resultado finalizado.
- Las prioridades cambian en los chats y los miembros no entienden qué compromisos ya están asumidos.
- En las reuniones se discute el estado, pero después no queda claro quién resuelve los bloqueos ni qué sigue.
- Las personas están sobrecargadas de trabajo en paralelo y el responsable solo ve el problema después de un incumplimiento de plazo.
- El equipo quiere identificar los cuellos de botella más rápidamente sin tener que recopilar informes manuales de cada miembro.
Cómo empezar
- 1 Elige una pizarra común de tareas: un tablero con columnas «Por hacer», «En curso», «En revisión», «Hecho».
- 2 Asigna a un responsable del flujo que supervise las reglas del tablero, los bloqueos y el desbordamiento de las columnas.
- 3 Establece límites de WIP para las columnas clave, de modo que el equipo no asuma nuevas tareas cuando haya una sobrecarga evidente.
- 4 Realiza una planificación breve: elige las próximas tareas, aclara los criterios de finalización y las dependencias.
- 5 Revisa al cabo de una semana dónde se atascaron las tareas y, en la retrospectiva, elige un cambio en las reglas de trabajo.
Efecto esperado
El equipo obtiene una fuente común de verdad sobre tareas y compromisos. Al responsable le resulta más fácil ver la sobrecarga y los bloqueos con antelación, y a los miembros les permite acordar prioridades antes de que el trabajo se fragmente en listas personales inconexas.
Errores comunes
- El tablero se mantiene para los informes, pero las decisiones y los bloqueos siguen residiendo solo en los chats.
- Se anuncian los límites de WIP, pero el responsable añade tareas urgentes por encima de los compromisos ya asumidos.
- Se copian los rituales de Scrum de manera formal, sin un resultado claro de cada reunión.
- El equipo discute sobre el método en lugar de acordar reglas sencillas de flujo y revisarlas periódicamente.
- La práctica funciona peor si el equipo no tiene un responsable estable de las prioridades o si las tareas llegan constantemente sin filtrar.
Lecturas adicionales
- Libro: David J. Anderson, Kanban: Successful Evolutionary Change for Your Technology Business
- Libro: Jeff Sutherland, Scrum: The Art of Doing Twice the Work in Half the Time
- Documentación: Scrum Guide, Ken Schwaber and Jeff Sutherland
- Libro: Mike Burrows, Kanban from the Inside
- Libro: Henrik Kniberg, Scrum and XP from the Trenches
FAQ
¿Es necesario elegir inmediatamente entre Kanban y Scrum?
No. Puedes empezar con un tablero común, límites de trabajo en curso y una revisión semanal del flujo. Si el equipo necesita un ritmo más estricto de planificación y revisión de resultados, añade elementos de Scrum.
¿Quién debe ser responsable de esta práctica?
Normalmente la inicia el responsable del equipo o el líder operativo. Es importante asignar a alguien que supervise las reglas del tablero, ayude a resolver los bloqueos y reconduzca la discusión hacia las prioridades.
¿Se puede empezar sin consultor?
Sí. Para empezar basta con un tablero, columnas claras, una planificación breve y retrospectivas periódicas. La ayuda externa puede ser necesaria más adelante si los conflictos de prioridades están por encima del nivel del equipo.
¿Cómo saber si la práctica funciona?
Observa si hay menos tareas sin terminar, si los bloqueos se ven más rápido y si el equipo tiene más claro qué se considera un resultado finalizado. No evalúes solo el número de reuniones o lo llena que está el tablero.